BIENVENIDOS A LA PAGINA DE DULCE SENSACION

HECTOR MANUEL

Mi Casita De Madera.

 

 

 

 

 

        Mi Casita De Madera

 

     La calle era empedrada, la casa de Madera casi cayéndose, con agujeros en todas direcciones. como para curiociar quien pasaba por allí. Tal vez muy pocos, porque eran épocas de poca abundancia de pobladores, pero aquellos tiempos fueron inolvidables. Tal vez porque la niñez es algo que se te graba para siempre no importa si te fue bien o mal al final la recuerdas bonito. Y tal vez porque es algo que nunca vas a volver a experimentar.

Me recuerdo como si hubiera sido ayer, correteando  por la calle empedrada con los pies al aire libre y con mi camisita rota o tal vez remendada por mi mama que era su oficio,  toda una aventura. Nada te penetra en los pies cuando haz caminado toda tu vida sin zapatos, se vuelven rudos y toscos como la vida misma, no se quejan de nada y si por allá  te tropiezas con un vidrio solo te lo extras con las uñas sucias y sigues caminando, no hay riesgo de infección ni de nada porque se vuelven inmunes a todo o tal vez se deshumanizan con tal de sobrevivir  por andar cargando con un niño travieso que no para de correr, tal vez queriendo alcanzar algo que no existe o algo que no está a su alcance.

 

                                                A Robar Mangos

 

     Eran épocas de pajarear y  robar mangos en los terrenos ajenos y hacer las famosas ensaladas de mango verde con limos y sal pimiento y chile rojo si alguien lo conseguía. La trompita era uno de nuestro puntos de concentración , Danilo Morales  y Nicolas Mazariegos eran algunos de mis camaradas, pero haya siempre te encontrabas con otras tribus con el mismo menester, aunque era algo peligroso porque si ibas de malas te salía don Peto con su machete en mano y a correr por tu vida y dejábamos hasta los garabatos que habíamos construido para la ocasión, la verdad tal vez por ser niños y descalzos nunca nos alcanzo o quizás nunca nos quiso alcanzar, solo nos daba el susto y después se carcajeaba solo de ver la velocidad que alcanzábamos en un segundo, como hacia mi abuelo Claudio para correr los pájaros que se comían sus bananos, siempre nos decía que a los animalitos hay que respetarlos, y nosotros éramos unos animalitos con hambre.

 

                                                Época De Pajarear

 

Igual, lo mismo con las pajareadas, algunos lo hacían por querer probar su pulserita y otros porque en la casa no se probaba carne sino de vez en cuando, aunqué en realidad no recuerdo haber comido nunca un pájaro pero no por arrepentimiento sino porque nunca me pude bajar uno,  así que para ver un poco de acción tenía que ir con algunos de de los buenos para la puntería como el Amauri,  el Luis Guarachita o el Ronny Cotorra. Recuerdo con claridad el peor de mis fracasos cuando por cosas de la vida o cosas del hambre nos encontrábamos pajareando en un árbol por la casa de Don Shiso o bien Don Narciso Galván Papa de Corina Galván cuando de repente nos callo la policía y nos acuso de estar apedreando su casa, esta vez la velocidad de un niño de 7 y con los pies descalzos no pudieron con el vehículo policial, aunque lo intentamos no pudimos, después de que agarraron al difundo Casho (Roberto ) que tenía un estilo extraño de correr y tuvimos que entregarnos Amílcar Loro y yo a los cuerpos policiales. Fue una odisea pero es lo único que tengo en mis antecedentes penales, ya que nos trasladaron hasta la estación policial con cargos muy serios, como el de andar pajareando en terrenos ajenos. En fin la otra cosa era sacarnos del precinto, no era nada fácil ya que para recobrar la libertad había que pagar una multa de Q10.00 por pelón para que los cargos en contra fueran retirados, ahora de grande entiendo que eso era para comprarse la cena de los policías de turno. Sin embargo no fue tarea fácil ya que Q10.00 quetzales de en esa época era mucho dinero y nuestras mamas tuvieron que prestar o tal vez vender algo para poder conseguirlos y por si acaso eso no era todo aun nos faltaba nuestro jalón de orejas y un par de cinchazos para asegurarse que no volviera a suceder además de quedarnos con las ganas de comer clarinete.

 

                                                 Época de Pesca

 

     Aunque admito que los ríos no dan pescado en determinada época, me refiero a que era la época mía y por lo mismo la cosa del hambre y las necesidades nos obligaban a ir a pescar aunque fueran pulpos, lo malo era que a nuestra edad aun no nos permitían ir a los ríos Ishpil o Cabuz por la distancia y el tamaño de su cauce, entonces nos veíamos obligados a demostrar nuestras habilidades de pescadores en el rio caquero ( la verdad no sé si así se escribe ) pero edemas nunca nadie nos dijo porque le pusieron así y por eso ha veces hasta nos dábamos un chapuzón para sacarnos la mugre.

     La necesidad sujeta decía mi mama y nosotros andábamos por ese perímetro entre la necesidad y su geta ya que recuerdo no teníamos ni pa comprar los anzuelos y teníamos que ingeniárnosla para ir a pescar, uno de nuestros inventos era hacer el anzuelo con grapas que la verdad funcionaba muy bien, solo que si el pescado se enteraba que eso no era un anzuelo sino una grapa podía protestar y zafarse antes de caer en el suelo y así no ser parte de la sopa. Los plomos nos lo regalaba don Rubén Guíen que era el director ejecutivo de correos junto con don Miguel Barrios, los plomos por alguna razón venían en las bolsas donde también venían las cartas creo. Las varillas no recuerdo donde nos las robábamos y la pita de nailon era tal vez lo único que comprábamos en la tienda de don Gaspar que por cierto era uno de nuestros clientes predilectos, pues cuando queríamos unos centavos con Nico Mazariegos nos íbamos a pescar al caquero y se los vendíamos a don Gaspar por docena, jamás le dijimos de donde los traíamos o tal vez porque nunca nos pregunto, o tal vez nos compraba de vernos la cara de necesidad que traíamos. Sin embargo también recuerdo que no éramos los únicos pescadores profesionales del caquero. Entre algunos de los que recuerdo estaba Chepe Wug y su hermano Tono Wug, Chepe Forro, Pica, Manfredo Mazariegos y  Gollo su hermano que lo hacían mas por deporte porque ellos tenían la posa de don pancho que pasaba por el patio de su casa, Didier Barrios, Rubilio Larios Pin, Chilo Lonja, Meco López y quizás muchos otros con los que nunca me tope, pero entre los mejores sino el mejor de todos era Tono Wug hijo de doña Toíta Menzi, por su habilidad de pescar con canasto, era increíble porque ponía el canasto en un lugar estratégico y luego arriaba el pescado como si fuera ganado hacia el corral, luego corría a levantar el canasto y los pescados quedaban saltando sobre él, era de ver para creer, además de tener la habilidad de pescar a mano limpia, que consistía en encontrar cuevas donde el pescado estuviera escondido y meter la mano, no sé si en alguna ocasión se encontró con un cerote en la mana pero hasta la fecha de hoy lo recuerdo por sus habilidades de pescador.

 

 

Héctor Wug